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Éxodo 1:1 – 6:1 | Shemot

Parashá Anual – Éxodo 1:1 – 6:1

Nombre de la Parashá: Shemot – Palabras | Éxodo 1:1 – 6:1

Lecturas Complementarias: Isaías 27:6 – 28:13 y 29:22-23; Mateo 2:1-12

Introducción

El libro del Bereshit (Génesis) comienza expresando: “En el principio Elohim creó…”, frase que hace un dramático contraste con la última del mismo: “…en un ataúd en Egipto”.  La vida creada por Elohim se estrella con la muerte que es el resultado de la rebeldía a la Suprema Autoridad del Universo introduciendo el caos y el desorden en esta esfera de la Creación perfecta de Yehováh.

Pero en el mismo libro de Bereshit se ha iniciado todo un complejo proceso de restauración del orden original que se desarrolla en Shemot – Exodo y que ha de tomar siglos, en ser revelado y perfeccionado. 

El comienzo de una pesadilla

En las Escrituras, Mitsrayim (Egipto), es una figura del mundo y sus sistemas. Así que cuando se dice: Yisrael “descendió” a Mitsráyim, no solo es una referencia geográfica sino también espiritual (siempre que nos enredamos en los sistemas del mundo estamos “descendiendo a Mitsráyim”, a confiar y depender del mundo y sus sistemas atractivos, abandonando así la dependencia de Yehováh, lo que ha de terminar en esclavitud).

En aquél momento, Yisrael disfrutaba de reconocimiento, respeto y grandes privilegios, pues vivían en la mejor parte de Mistráyim: en la tierra de Goshén a orillas del Rio Nilo, la parte más fértil del país. Pero sucedió lo impensable: se levantó un Paroh (Faraón) que no conocía a Yosef y las cosas cambiaron dramáticamente, pues los yisraelitas se convirtieron en esclavos! Ninguno de la generación de Yosef hubiera esperado que algo así sucediera. Hubiera sido como pensar hoy día que los Estados Unidos llegarán a ser esclavos de otra potencia; nadie lo creería posible.

La historia es cíclica: Paroh ordena asesinar a los niños, cosa similar que hace Herodes al nacer Yeshúa, lo que nos muestra que detrás del telón, hay agentes del mal tratando de impedir los planes del Eterno, y usan a sus representantes, generalmente los gobernadores de los sistemas políticos y religiosos de este mundo para efectuar sus conspiraciones.

Moshé (Moisés) una vida de aventura

El nombre de Moshé significa: “de aguas lo salvé”; ese es el inicio de su historia. Alguien protegido de semejante riesgo, tenía que estar escogido para algo grande como en efecto lo demuestra la historia.

Aunque Hollywood ha tratado de mostrar lo sucedido, nunca podrá reproducir lo que realmente ocurrió. Moshé había sido escogido por Yehováh para una misión particular y nada ni nadie podría evitarlo. Indudablemente, esa primera etapa de su vida en contacto con la casa de Paroh, hizo su aporte, pero a la postre sería necesario destruir todo vestigio de autosuficiencia en la vida de éste hombre, para que la gloria de lo que iba a suceder fuera solo de Yehováh y no quedara duda al respecto.

Así a los 40 años Moshé mata un mistrita (egipcio), pero el pasaje no nos dice que fuera porque planeaba libertar a su pueblo; simplemente parece haber sido su reacción ante la crueldad que presenció; a raíz de tal suceso tuvo que huir porque Paroh trató de matarlo. No. No hubo un arreglo amistoso con Ramsés -ni fue Ramsés el Paroh que se enfrentó a Moshé-, como tampoco hubo un romance de Moshé con Nefertari o Nefertiti; simplemente huyó por su vida y habitó en la tierra de Midyán (Madián).

Allí pasa otros 40 años! viviendo entre ovejas, en un lugar semi-desértico, de manera que, entre otras cosas, pierde su capacidad de elocuencia, de lo cual da testimonio Esteban, el primer seguidor de Yeshúa que entregó su vida a causa de su fe en el Mesías:

Y Moshé fue instruido en toda sabiduría de los mitstritas, y era poderoso en sus palabras y en hechos.  Hechos 7:22

Así que a la edad de 80 años, ya envejecido, inseguro y evasivo, Moshé es llamado para una tarea monumental que tomaría otros 40 años de vida.

Nuestros argumentos no cuentan

Una vez que Yehováh se aparece a Moshé, le comunica su plan: ir y liberar a Yisrael de la esclavitud en Mitsráyim.  Pero he aquí las objeciones presentadas por Moshé:

  • Exodo 3:11 ¿Quién soy yo?

  • Exodo 3:13 ¿De parte quién iré? No conozco tu nombre.

  • Exodo 4:1 ¿Y qué si no me creen ni atienden mi voz?

  • Exodo 4:10 No soy elocuente ni ayer ni anteayer, ni desde que hablaste a tu siervo, pues soy torpe de boca y torpe de lengua. (??)

  • Exodo 4:13 ¡Mejor envía a otro!

A cada uno de los argumentos presentados, Yehováh da una solución; aún a la disculpa: No soy elocuente! Recordemos que según Esteban, en su juventud, sí lo había sido; entonces ¿se olvidó de ello? ó ¿era solo una disculpa mas? O… ¿sucedió que los 40 años entre las ovejas habían hecho su trabajo al respecto?

El Nombre revelado

Si bien en la Parashá de esta semana hay muchos temas de gran interés, quizás el más relevante es el que tiene que ver con el nombre revelado de Yehováh. (Se lee de derecha a izquierda):

 י     ה     ו     ה

     he        vav        he        yod

Al presente no tenemos certeza absoluta respecto a la manera en que se pronuncia el nombre sagrado de nuestro Padre, porque después de la venida de Yeshúa no solo los romanos sino también los fariseos prohibieron su pronunciación.

Relaciono tres de las pronunciaciones que más acogida tienen hoy en nuestra lengua (la “y” se pronuncia como “i”)

Yehováh (IEJOVÁ)

Yahueh (IAOUE)

Yáhuah (IAJUA)

Cada una está sustentada por diversos argumentos convincentes que tienen sus pros y sus contras. Sin embargo, respecto a este punto, nadie puede dar la última palabra sino solo el Padre; y mientras lo hace, cada uno de nosotros debe ser diligente en investigar cada argumento para evaluarlo cuidadosa y personalmente, de manera que pueda tomar una decisión en oración para definir que pronunciación utilizar. Lo cierto es que nuestro Padre Eterno quiere que publiquemos Su Nombre, y no que nos refiramos a Él mediante títulos genéricos que se aplican a falsas deidades o a seres humanos comunes, como el caso de los términos: “dios” y “señor“.

Este no debe ser un tema de división ni de discordia, por cuanto la Palabra final solo la tiene nuestro Padre.

Finalmente, tengamos en cuenta que en Hebreo, los nombres representan el carácter de la persona en cuestión. Son muchos los ejemplos de personas nombradas por las circunstancias como el caso de Ya`akov, que significa suplantador, cuya vida fue marcada por esta característica.

Así cuando Yehováh, nos ordena dar a conocer su Nombre, nos está diciendo que demos a conocer su carácter, lo que es verdaderamente relevante. ¿Cómo es la pronunciación correcta de Su Nombre?  Solo Él lo sabe y a su tiempo lo revelará. Entre tanto no vale la pena hacer una controversia interminable sobre este punto.

Patrones de Evidencia

Un documental que dará mucho para pensar

Aplicación Práctica

CUANDO YEHOVÁH LLAMA

Vivimos enfocados en nuestra propia existencia, sin preguntarnos con qué propósito nuestro Creador nos dio la vida. Hemos aprendido a prepararnos para conseguir una forma de producción de dinero que ha de satisfacer nuestras necesidades y caprichos, acumulando un poco para los años de la vejez y si todo va bien, dejando pago hasta el sepelio para evitar traumas económicos a los hijos.

Pero ¿y los planes y expectativas de Yehováh con nosotros qué? La búsqueda de ese propósito debería ser la prioridad de nuestra vida; descubrirlo es lo que da significado a la existencia y un sentido de “misión cumplida” que debe haber al momento de dejar este mundo, tal y como lo expresó Shaúl (Pablo):

“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.”
2 Timoteo 4:7.

Si tuvieras que partir hoy, ¿podrías decir lo mismo?

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