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Semana 25

Lectura Cronológica de los Evangelios

MATEO 12:15-21

15      Y Yeshúa, sabiéndolo, se apartó de allí, pero muchos lo siguieron, y los sanó a todos.
16      Y les advirtió estrictamente que no lo descubrieran,
17      para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Yeshayahu, cuando dice:
18         He aquí mi Siervo, a quien escogí, Mi Amado, en quien se complació mi alma. Pondré mi Espíritu sobre Él, y a los gentiles anunciará juicio.
19         No contenderá, ni voceará,             Ni nadie oirá su voz en las plazas.
20         No quebrará la caña cascada, ni apagará la mecha que humea, hasta que saque a victoria el juicio. 
21         Y en su Nombre esperarán los gentiles. (1)

MARCOS 3:7-12

7      Pero Yeshúa se retiró con sus discípulos hacia el mar. Y mucha gente del Galil y de Yahudáh,
8      de Yerushaláyim, de Idumea y de más allá del Yardén, y una gran multitud de los alrededores de Tsor y de Tsidón, oyendo todas las cosas que hacía, acudió a Él.
9      Y por causa del gentío, dijo a sus discípulos que le estuviera lista una barquilla para que no lo oprimieran,
10      porque había sanado a muchos, de modo que cuantos padecían azotes, le caían encima para tocarlo.
11      Y cuando los espíritus inmundos lo veían, caían ante Él, y gritaban diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Elohim!
12      Pero Él los reprendía mucho para que no lo hicieran manifiesto.

Yeshúa pasa la noche orando en una montaña y selecciona sus discípulos para ser shiloaj – apóstoles

LUCAS 6:12-16

12      Aconteció en aquellos días que Él salió al monte a orar, y pasó la noche en oración a YHVH.
13      Y cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:
14      A Shimón, a quien también llamó Kefá, y a su hermano Andrés, a Yaaqov y a Yojanán, a Felipe y a Bar-Talmay,
15      a Matityah y a Tomás, a Yaaqov (de Alfay), y a Shimón (el llamado Patriota),
16      a Yahudah hijo de Yaakov, y a Yahudah el Iscariote, quien llegó a ser el traidor.

MARCOS 3:13-19a

13      Y sube al monte y llama a los que Él quería, y fueron a Él.
14      Y estableció a doce, para que estuvieran con Él, para enviarlos a predicar,
15      y que tuvieran autoridad de echar fuera los demonios.
16      A Shimón, le puso por sobrenombre Kefá.
17      A Yaaqov, el de Zavday, y a Yojanán, el hermano de Yaaqov, también les puso por sobrenombre Boanerges (esto es, hijos del trueno);
18      a Andrés, a Felipe, a Bar-Talmay, a Matityah, a Tomás, a Yaaqov el de Alfay, a Taday, a Shimón el kananita,
19      y a Yahudáh el Iscariote (quien, de hecho, lo entregó).(2)

 

Yeshúa enseña a las multitudes en las afueras de Kfar-Nahum (3)

LUCAS 6:17-49

17      Y bajó con ellos y se detuvo en un lugar llano, y había una gran multitud de discípulos suyos, y una gran muchedumbre del pueblo, de toda Yahudáh, de Yerushaláyim, y de la región costera de Tsor y Tsidón;
18      los cuales habían ido para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades. También los atormentados por espíritus inmundos eran sanados,
19      y toda la multitud procuraba tocarlo, porque salía poder de Él y a todos sanaba.
20      Y levantando sus ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
21      Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque seréis saciados. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
22      Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrezcan, cuando os excluyan y os insulten y rechacen vuestro nombre como maligno, por causa del Hijo del Hombre.
23      Regocijaos en ese día y saltad de gozo, porque he aquí vuestra recompensa será grande en el cielo. Porque del mismo modo hacían sus padres con los profetas.
24      Pero ¡ay de vosotros los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo!
25      ¡Ay de vosotros, los que estáis saciados ahora, porque tendréis hambre! ¡Ay de los que ahora reís, porque lamentaréis y lloraréis!
26      ¡Ay, cuando todos los hombres digan bien de vosotros, porque así hacían sus padres a los falsos profetas!
27      Pero a vosotros, los que estáis oyendo, digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen,
28      bendecid a los que os maldicen, orad por los que os maltratan.
29      Al que te hiere en la mejilla, preséntale también la otra, y al que te quita el manto, no le impidas tomar también la túnica.
30      A todo el que te pide, dale; y al que te quite lo tuyo, no se lo reclames.
31      Y conforme deseáis que os hagan los hombres, hacedles igualmente.
32      Pues, si amáis a los que os aman, ¿qué clase de gracia es la vuestra? Porque los pecadores también aman a los que los aman a ellos.
33      Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué clase de gracia es la vuestra? También los pecadores hacen lo mismo.
34      Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué clase de gracia es la vuestra? También los pecadores dan prestado a los pecadores para recuperar lo mismo.
35      Más bien, amad a vuestros enemigos, y haced bien, y dad prestado no esperando nada, y vuestro galardón será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bondadoso hacia los ingratos y malvados.
36      Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso.
37      No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados. Perdonad, y seréis perdonados.
38      Dad, y se os dará: medida buena, apretada, remecida y rebosante os darán en vuestro regazo. Porque con la medida que medís seréis medidos.
39      También les dijo por parábola: ¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No es cierto que ambos caerán en el hoyo?
40      El discípulo no es más que su maestro, y cualquiera que haya sido plenamente instruido, será como su maestro.
41      ¿Por qué miras la brizna que está en el ojo de tu hermano, y no notas la viga que está en tu propio ojo?
42      ¿Cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja que saque la brizna que está en tu ojo, no viendo tú mismo la viga que está en el tuyo? ¡Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claramente para sacar la brizna que está en el ojo de tu hermano!
43      No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno.
44      Cada árbol es conocido por su fruto: No se recogen higos de los espinos, ni se vendimian uvas de la zarza.
45      El hombre bueno, del tesoro bueno del corazón saca lo bueno, y el malvado, del malo saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla su boca.
46      ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que digo?
47      Os mostraré a quién es semejante todo el que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace.
48      Es semejante a un hombre que edifica una casa, el cual excavó profundamente y puso el cimiento sobre la roca; y viniendo una inundación, el torrente embistió contra aquella casa pero no pudo sacudirla por estar bien edificada.
49      Pero el que oyó y no hizo, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre la tierra, sin cimiento, contra la cual irrumpió el torrente y al instante cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.

Yeshúa sana al sirviente de un centurión en Kfar-Najum

(Este, podría ser el mismo centurión (Cornelio) a quien Kefa (Pedro) enseña en Cesarea como está registrado en Hechos 10.)

LUCAS 7:1-10 (4)

7      Cuando completó todas sus palabras a los oídos del pueblo, entró en Kfar Nahum.
2      Y el siervo de cierto centurión, a quien éste estimaba mucho, estaba enfermo y a punto de morir.
3      Y al oír acerca de Yeshúa, envió a Él unos ancianos de la sinagoga a rogarle que fuera y sanara a su siervo.
4      Presentándose pues ante Yeshúa, le rogaban insistentemente, diciendo: Es digno de que le concedas esto,
5      porque ama a nuestra nación, y él mismo nos edificó la sinagoga.
6      Yeshúa fue con ellos, pero cuando ya no distaba mucho de la casa, el centurión envió unos amigos a decirle: Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo,
7      por lo cual, ni siquiera me consideré digno de ir a Ti; pero dilo de palabra, ¡y sea sano mi mozo!
8      Porque aun yo, siendo hombre bajo autoridad superior, tengo soldados bajo mi mando, y digo a éste: Vé, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto; y lo hace. (5)
9      Al oír estas cosas, Yeshúa se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que lo seguía: ¡Os digo que ni aun en Yisrael hallé una fe tan grande! 
10      Y al regresar a la casa los que habían sido enviados, hallaron que el siervo estaba con buena salud.

MATEO 8:5-13

5      Cuando Él entró en Kfar Nahum, se le acercó un centurión, rogándole y diciendo:
6      Señor, mi siervo yace en la casa paralítico, gravemente atormentado.
7      Le dice: Yo iré y lo sanaré.
8      Pero el centurión, respondiendo, dijo: Señor, no soy digno que entres bajo mi techo, pero sólo dilo de palabra, y mi siervo será sanado,
9      porque aun yo, siendo hombre bajo autoridad, tengo soldados sujetos a mí, y digo a éste: Vé, y va; y a otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.
10      Al oírlo, Yeshúa se maravilló y dijo a los que lo seguían: De cierto os digo, en nadie en Yisrael he hallado tanta fe.
11      Y os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se reclinarán a la mesa con Avraham, Yitsjaq y Yaaqov en el reino de los cielos,
12      pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas del más allá. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.
13      Entonces dijo Yeshúa al centurión: Vé, que se te haga como has creído. Y el siervo quedó sano en aquella hora.

“El siguiente día” Yeshúa resucita al hijo de una viuda de una ciudad llamada Naim

LUCAS 7:11-17

11      El día siguiente, aconteció que fue a una ciudad llamada Naím. E iban con Él sus discípulos y una gran multitud.

12      Y cuando se acercó a la puerta de la ciudad, he aquí estaban sacando a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, siendo ella misma viuda; y una gran multitud de la ciudad estaba con ella.

13      Al verla, el Señor fue movido a compasión a causa de ella, y le dijo: No llores.

14      Y acercándose, agarró el féretro, de manera que los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo: ¡Levántate!

15      Y el muerto se incorporó y comenzó a hablar. Y lo entregó a su madre.

16      Y un gran temor los sobrecogió, y glorificaban a Elohim, diciendo: ¡Un gran profeta se ha levantado entre nosotros y Elohim ha visitado a su pueblo!

17      Y su fama se extendió por toda Yahudah y por toda la región circunvecina.

Yohanán ben Zacarya (Juan bautista hijo de Zacarías) se cuestiona sobre la identidad de Yeshúa

MATEO 11:2-30

2      Entonces Yojanán, al oír en la cárcel los hechos del Mesías, envió a decirle por medio de sus discípulos:

3      ¿Eres tú el que ha de venir o esperaremos a otro?

4      Respondiendo Yeshúa, les dijo: Id, e informad a Yojanán las cosas que oís y veis:

5      Los ciegos recobran la vista y los cojos andan, los leprosos son limpiados y los sordos oyen, los muertos son resucitados y los pobres son evangelizados,

6      y bienaventurado es todo el que no se escandalice en mí.

7      Y mientras ellos se iban, Yeshúa comenzó a decir a las multitudes acerca de Yojanán: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

8      ¿Qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de fino ropaje? Mirad, los que llevan ropas finas están en las casas de los reyes.

9      Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, mucho más que un profeta.

    10      Éste es de quien se ha escrito:

    He aquí, Yo envío mi mensajero delante de tu faz,

    El cual preparará tu camino delante de Ti.

11      De cierto os digo: Entre los nacidos de mujeres, no ha sido levantado uno mayor que Yojanán el inmersor (Bautista), pero el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él. (7)

12      Pero desde los días de Yojanán el inmersor hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo toman por la fuerza.

13      Porque todos los profetas y la Ley profetizaron hasta Yohanán,

14      y si queréis aceptarlo, él es Eliyah, el que estaba a punto de venir.

15      El que tiene oídos, oiga.

16      ¿A qué, pues, compararé esta generación? Es semejante a niños sentados en las plazas que, dando voces a otros, dicen:

17      Os tocamos flauta y no bailasteis, endechamos, y no lamentasteis.

18      Porque vino Yojanán, que no come ni bebe, y dicen: ¡Demonio tiene!

19      Vino el Hijo del Hombre comiendo y bebiendo, y dicen: ¡He aquí un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores! Pero la sabiduría es justificada por sus obras.

20      Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales se habían hecho la mayoría de sus milagros, porque no se arrepintieron:

21      ¡Ay de ti, Korazín! ¡Ay de ti, Bet-Tsaidah! Porque si en Tsor y Tsidón se hubieran hecho los milagros que se hicieron en vosotras, hace tiempo que se habrían arrepentido en cilicio y ceniza.

22      Por tanto os digo: En el día del juicio, será más tolerable para Tsor y Tsidón que para vosotras.

23      Y tú, Kfar Nahum, ¿acaso serás exaltada hasta el cielo? ¡Hasta el Hades serás abatida! Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que se hicieron en ti, habría permanecido hasta hoy.

24      Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable para la tierra de Sedom que para ti.

25      En aquel tiempo, tomando Yahshua la palabra, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de sabios y entendidos, y las revelaste a los niños.

26      Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.

27      Toda autoridad para juzgar me será entregada por mi Padre. Nadie conoce plenamente al Hijo sino el Padre, y nadie conoce plenamente al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

28      Venid a mí todos los que estáis trabajados y agobiados, y Yo os haré descansar. (8)

29      Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas,

30      porque mi yugo es fácil y ligera mi carga

LUCAS 7:18-35

18      Los discípulos de Yojanán le informaron acerca de todas estas cosas que Yeshúa estaba haciendo, y Yojanán, llamando a dos de sus discípulos,

19      los envió al Señor, diciendo: ¿Eres tú el Profeta que viene, o hemos de aguardar a otro?

20      Cuando los hombres fueron a Él, le dijeron: Yojanán el inmersor (bautista) nos envió a ti, diciendo: ¿Eres tú el Profeta que viene, o hemos de aguardar a otro?

21      Y en aquella hora sanó a muchos de enfermedades y dolencias, y les liberó de espíritus malignos, y concedió la vista a muchos ciegos.

22      Y respondiendo, les dijo: Id, informad a Yojanán lo que visteis y oísteis: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, los pobres son evangelizados;

23      y díganle a él que bienaventurado es cualquiera que no se escandalice de mí. (9)

24      Cuando los mensajeros de Yojanán se marcharon, comenzó a decir a las multitudes acerca de Yojanán: ¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?

25      ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto con vestiduras finas? He aquí los que tienen vestido espléndido y viven en deleites están en los palacios.

26      Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que un profeta.

27    Éste es de quien está escrito:

               He aquí envío mi mensajero delante de tu presencia,

               El cual aparejará tu camino delante de Ti.

28      Os digo que entre los nacidos de mujeres, ninguno es mayor que Yojanán; pero el más pequeño en el reino de YHVH es mayor que él.

29      Y todo el pueblo y los publicanos, al oírlo, justificaron a YHVH, habiendo sido bautizados con el bautismo de Yojanán,

30      pero los fariseos y los intérpretes de la Ley, al no ser bautizados por él, rechazaron el propósito de YHVH con respecto a ellos mismos.

31       Entonces ¿a qué compararé los hombres de esta generación, y a qué los haré semejantes?

32      Son semejantes a esos muchachos que se sientan en la plaza y gritan unos a otros, y se dicen: ¡Os tocamos flauta y no bailasteis; entonamos lamentos y no llorasteis!

33      Porque vino Yojanán el Inmersor, que no come pan ni bebe vino, y decís: ¡Demonio tiene!

34      Viene el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: ¡Mirad, un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores!

35      Pero la sabiduría es vindicada por parte de todos sus hijos.

 

Yeshúa cena en la casa de un fariseo llamado Shimón

LUCAS 7:36-50 (10)

36      Uno de los fariseos le rogó que comiera con él, y entrando en la casa del fariseo, se reclinó a la mesa.

37      Y he aquí una mujer que era pecadora en la ciudad, al enterarse de que Yeshúa estaba reclinado a la mesa en la casa del fariseo, llevó un frasco de alabastro lleno de perfume,

38      y situándose detrás, llorando a sus pies, comenzó a regar sus pies con las lágrimas y los secaba con los cabellos de su cabeza, y besaba fervientemente sus pies y los ungía con el perfume.

39      Viéndolo el fariseo que lo había invitado, se decía: Éste, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca, que es una pecadora.

40      Yeshúa, tomando la palabra, le dijo: Shimón, una cosa tengo que decirte. Él dice: Dí, Maestro.

41      Cierto acreedor tenía dos deudores: el uno debía quinientos denarios, y el otro cincuenta.

42      No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. ¿Cuál de ellos, pues, lo amará más?

43      Respondiendo Shimón, dijo: Pienso que a quien perdonó más. Él le dijo: Rectamente has juzgado.

44      Y vuelto hacia la mujer, dijo a Shimón: ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies, pero ésta ha regado mis pies con las lágrimas, y los ha secado con sus cabellos.

45      No me diste beso, pero ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.

46      No ungiste mi cabeza con aceite, pero ésta ungió con perfume mis pies.

47      Por lo cual te digo que sus pecados que son muchos han sido perdonados, por eso ella ama mucho; pero al que se le perdona poquito, poquito ama.

48      Yeshúa le dijo a ella dijo: Tus pecados han sido perdonados.

49      Y los que estaban reclinados con Él a la mesa comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?

50      Pero Él dijo a la mujer: Ve en paz, tu fe te ha salvado.

SEMANA 25

Domingo 3 al Sábado 9 de Agosto
Año 4027 DC (Desde la Creación)

 
 
 
(1) Mateo 4:16
Comparar con Yeshayahu (Isaías)  9:1-2
(2) Marcos 3:18 
Comparando la lista de apóstoles de Lucas 6:16, Marcos 3:18 y Hechos 1:13, parece ser que Judas (Yahudáh), Lebeo y Tadeo son variantes del nombre de la misma persona, quien fue el autor de la Carta de Judas que figura antes del Apocalipsis en la Biblia.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(3) Nota al título: 
Yeshúa enseña en las afueras de Kfar-Nahum. Esta es una breve repetición del mensaje que Yeshúa había dado a un grupo reducido de discípulos en una montaña, (Mateo Capítulos 5 al 7 )cuando comenzó su etapa de enseñanza cinco semanas atrás.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(4) Nota Introductoria
Lucas que el centurión envió primero a Yeshúa emisarios de la sinagoga y luego sus propios siervos personales para hacer la petición. Mateo habla como si el propio centurión hubiera hablado con Yeshúa.  Este incidente, y las dos perspectivas de dos de los autores de los Evangelios, ilustran el hecho de que cuando alguien es enviado con un mensaje, tal persona habla por el que le envió, con la misma autoridad y voz.  Por esta razón, un “enviado” debe entregar el mensaje con las mismas palabras – de manera que un enviado fiel tiene plena autoridad para hablar en primera persona. El ángel de YHVH frecuentemente habla en primera persona, como si fuera YHVH quien está hablando en persona.  Así es que tanto un ángel como un mensajero humano se consideran  “enviados”.
(5) Lucas 7:8
Siguiendo la lógica común, el centurión debería haber dicho: “siendo yo hombre bajo autoridad, cuando me dan una orden la obedezco”.  Sin embargo lo que dice es: “tengo soldados bajo mi mando, y digo a éste ve y va…”  Demuestra así una compresión fuera de lo común de lo que significa la autoridad, pues sus soldados le obedecen porque él mismo esta sujeto a autoridad. Este conocimiento es apreciado y admirado por Yeshúa, quien le responde su petición.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(6) El verdadero nombre de Juan el bautista
En las Biblias actuales el nombre hebreo Yojanán ha sido reemplazado por Juan. Su padre era Zacarías (Zacharyah), el esposo de Elizabeth (Elisheba) pariente de Miriam la madre de Yeshúa.  En hebreo se identifica a la persona con su nombre y se añade la palabra “ben” que significa: “hijo de”.  Así Yojanán ben Zacharyah, está identificando a la persona que en las mayoría de Biblias se nombra como Juan el Bautista.
 
 
 
 
 
 
 
(7) Mateo 11:11
Algunos manuscritos omiten: pero el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(8) Mateo 11:28
La audiencia de Yeshúa estaba severamente cargada con el yugo del Fariseísmo del primer siglo, que había sido colocado sobre ellos; “yugo que ni nuestros padres ni nosotros podemos llevar”, como lo declara Santiago (Yaaqov) en Hechos 15:1-11.  En contraste el yugo de Yahshua, la Toráh, no es gravosa: 1 Juan 5:3
 
 
 
 
 
 
(9) Lucas 23:1
A su juicio, Yojanán estaba desperdiciando su vida en la prisión – aparentemente olvidado por su primo Yeshúa quien estaba realizando toda clase de milagros, pero parecía incapaz de liberarle de las garras de Herodes. Yojanán ben Zacharyah estaba ofendido o como mejor dicen algunas traducciones: escandalizado.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(10) Identidad de “la mujer”.
Una mujer desconocida lava los pies de Yeshúa con sus lágrimas y los unge con aceite. (Esta puede ser Miriam from Migdal – conocida como María Magdalena)
 

 

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