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Números 16:1 – 18:32 | Koraj

Parashá Anual – Números 16:1 – 18:32

Nombre de la Parashá: KORAJ – CORÉ

Lecturas Complementarias: 1 Samuel 11:14 – 12:22 | Mateo 26:13-24

Yehováh nos revela el fin, desde el principio:

Yo soy ‘Elohim, y no hay otro, no hay otro ‘Elohim semejante a mí, que desde el principio anuncio el fin, y desde antiguo cosas que no estaban hechas, que digo: Mi designio se cumplirá y haré todo mi deseo.
Isaías 46:10

La historia es cíclica; por tal razón Yehováh nos narra un evento como el de Koraj (Coré) y sus seguidores; esa historia se repetirá mientras haya seres humanos en la tierra y hacemos bien en aprender de ella, para reconocer los síntomas y evitar involucrarnos en ese tipo de acciones.

Es notable que la trampa en la que el grupo de rebeldes cayó fue la misma del Edén en esencia, pero matizada por otras circunstancias; la queja de esta gente, dicha de otra forma era:

“¿Por qué solo ustedes -Moshé y Aharón- ejercen la autoridad, (definiendo lo que es bueno y malo)?”

En otras palabras: ¿Por qué solo ustedes tienen derecho a la definición del bien y del mal? “¡Nosotros también queremos ese derecho!”

En la lectura de hoy, observa cuidadosamente y descubre el patrón que probablemente has visto repetido en algún momento alrededor tuyo a lo largo de tu vida:

  • Quiénes se rebelaron en un comienzo (Vs 16:1-2)
  • Cuál fue el motivo de la rebelión (Vs.16:3)
  • Considera qué tan válidos y justos eran los argumentos presentados por los rebeldes (Vs. 16:3 y 13-14)
  • Ahora observa como reaccionó el resto de la congregación ante este problema (Vs 16:19)

¿Viste algún contraste entre éstas actitudes y la de Moshé y Aharón?

Pensemos por qué Moshé reaccionó de esa manera; para entenderlo, recordemos el caso de Nadab y Abiú. Moshé estaba seguro de que sus motivaciones eran limpias y tan solo se remitió a dejar que YHVH actuara demostrando quién estaba en lo correcto.

Ahora comparemos la actitud de Moshé con la de personas que tú conoces y que están en autoridad, o con el manejo que tú haces de la autoridad, si es que tienes alguna posición que te la confiere. ¿Son similares?

Finalmente observa un dato importante: Moshé y Aharón no se defendieron porque, quienes saben que tienen la autoridad de manera legal, no usurpada, es decir recibida de Yehováh, no necesitan defenderse y mucho menos imponerse.

Quien “salió a la defensa” de sus delegados fue el propio Yehováh, ¡qué lección tan ejemplar!

El capítulo 17 nos muestra que Yehováh entrega credenciales a quienes delega Su autoridad. Observa cuidadosamente cómo la “vara de Aharón”, no solo reverdeció, sino que además floreció y echó fruto! Así no quedaba duda alguna. Dicha vara fue depositada dentro del Arca de la Alianza, junto con las Tablas de la Ley y una vasija con una porción del maná.

Según Ron Wyatt, quien descubrió el Arca en 1982, en ella actualmente solo se hallan las dos Tablas de Piedra con los Diez Mandamientos.

¿Un juicio demasiado severo?

El juicio sobre los rebeldes puede parecernos duro y quizás hasta exagerado. Pero para entenderlo debemos “calibrar” el efecto que esto alcanzó a tener en toda la congregación.

La rebeldía no se puede tratar con “paños de agua tibia”  porque muy pronto se esparce contaminándolo todo y causando que la gente involucrada quede por fuera de la protección espiritual que se garantiza mediante la obediencia a la Toráh; y una vez fuera son destruidos por el enemigo.

Las estrategias de haSatán, a quien Yehováh nunca menciona como el cerebro de todo el drama detrás de bambalinas, están dirigidas a provocar que el pueblo de Yehováh se salga del plan perfecto que Él tiene diseñado para lograr sus propósitos eternos. Por tal razón el enemigo manipulará los sentimientos humanos sembrando pensamientos de inferioridad, de injusticia, de insatisfacción etc., porque sabe bien que los corazones humanos caídos responden a tales detonantes que les arrastrarán a actuar contra las leyes eternas de Yehováh.

La resurrección, credencial de autoridad

El Capítulo 17 nos deja ver cómo Yehováh resolvió de una vez por todas el problema del cuestionamiento de aquellos a quienes Él  había delgado Su autoridad.

Una vara por cada tribu fue depositada dentro del arca habiendo sido debidamente marcada para evitar dudas.

Sabemos que es imposible que una vara retoñe en una sola noche, mucho menos sin estar debidamente plantada. Pero la vara de Aharón no solo reverdeció, sino que echó flores y produjo almendras, constituyendo así una super-evidencia que no dejaba lugar a dudas.

De la misma manera la resurrección de Yeshúa, constituye la credencial de su identidad. Yeshúa fue depositado en la tumba y contra toda posibilidad resucitó, demostrando así que Él es el Mesías de Yisrael.

Ahora bien, en nosotros debe haber frutos que ponen en evidencia que hemos entrado en contacto con la Vida de Yehováh“Por sus frutos los conoceréis” afirmó Yeshúa; de manera que nuestras vidas, que eran como ramas secas, deben reverdecer y echar flores y frutos, como evidencia contundente de la nueva identidad que tenemos como hijos de Yehováh.

El rol de la tribu de Leví

El capítulo 18 aclara cómo la tribu de Leví fue asignada para servir en las labores propias del Templo bajo la autoridad de la familia sacerdotal de Aharón:

Pero tú y tus hijos contigo cumpliréis con vuestro sacerdocio en todo asunto relacionado con el altar, y serviréis del velo adentro. Yo os entrego vuestro sacerdocio como servicio y obsequio, pero el extraño que se acerque será muerto.” Números 18:7

Así mismo, mientras los sacerdotes recibían todas las ofrendas y sacrificios en nombre de Yehováh, los Levitas recibirían los diezmos de todo Yisrael (verso 24).  Pero ni los unos ni los otros podían tener heredad, porque Yehováh es su heredad.

Ahora, los Levitas también deberían entregar los diezmos de los diezmos que recibían. Esto muestra que hay un principio claro en esta ordenanza, porque todo le pertenece a Yehováh aún nuestras vidas; así la entrega del diezmo es un testimonio de que reconocemos esa verdad.

Para un vistazo al tema de los diezmos hoy, lee el artículo: Hoy… Debemos entregar los diezmos? o no.

Por último, observemos que si algo vamos a ofrendar a Yehováh debe ser LO MEJOR, o lo primero. ¿Por qué piensas que debe ser así?

Como parte de la riqueza del Shabbat es tomar tiempo para leer con calma y permitir que Yehováh nos hable por medio de Su Espíritu, te estamos motivando a compartir con otras personas aquellas cosas que nuestro Padre te enseña, en la parte de abajo de esta página. Tus comentarios son bienvenidos.

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