faraon

Shemot 6:2 – 7:7 – Aní Yehováh

 Parashá Trienal – Semot (Éxodo) 6:2 – 7:7

Nombre de la Parashá: Aní Yehováh – Yo Yehováh

Lecturas Complementarias: Ezequiel 28:25 – 29:21 | Hechos 7:17-22 

El Inicio de una Guerra

El primer acercamiento de Moshé y Aharón al Paroh no trajo los resultados deseables. Tan solo habían hecho una demanda moderada que tuvo efectos adversos a lo esperado. El trabajo para los israelitas fue cruelmente incrementado y el pueblo decayó en su actitud.

El verso 3 del capítulo 6 pareciera generar una contradicción, pues sabemos por los relatos del Génesis que tanto Avraham como Yitsjak y Ya`akov se relacionaron con Yehováh y conocían Su Nombre. Pero lo que encontramos aquí ahora, es que Yehováh está revelando el significado de su Nombre a través de Moshé, el cual no había sido revelado a los patriarcas.

Hallamos en el verso 4 que Yehováh es un Dios de pactos y los cumple. Un detalle muy importante en este verso, nos permite ver una mención indirecta de la resurrección; pues cuando Yehováh hizo las promesas a los patriarcas de entregarles la tierra, sabía que ellos iban a morir en breve; pero más de 400 años después, cuando está por sacar a su pueblo de Mitsrayim (Egipto), le encontramos cumpliendo con tal promesa. Podemos deducir entonces que si bien en aquellos tiempos cuando Yehováh hablaba con los patriarcas, sabía que la promesa sería cumplida a la descendencia de ellos, también ellos un día, estarían presentes en esa tierra disfrutando la promesa hecha por Yehováh.

Un Plan en Cuatro Etapas

Los versos 6 y 7 nos permiten percibir el plan que Yehováh habría de llevar a cabo:

  1. Los sacaré de debajo de las pesadas cargas. Esto hace alusión a la suspensión definitiva de los trabajos a los que estaban sometidos nuestros padres, lo cual sucedió antes de que salieran de Mitsrayim, ya que se estima que la duración del proceso fue de unos seis meses.
  2. Los libraré de su servidumbre o esclavitud. En este paso, los israelitas ya no estarían sometidos al maltrato y abuso de los mitsritas (egipcios).
  3. Los redimiré con brazo extendido. Esta expresión es una referencia a las señales y prodigios que Yehováh habría de realizar para darles su libertad.
  4. Los tomaré como Mi Pueblo y Yo seré vuestro Dios. En este momento Yehováh promete darles una identidad como pueblo apartado de entre las naciones. ¿Podía suceder algo más grande?

Esta última frase suena parecida a una declaración legal de matrimonio, lo cual va a suceder más adelante realmente. Tengamos presente que figuras, como la del matrimonio aquí mencionada, son meras alegorías que pretenden ayudarnos a entender verdades más profundas; por lo cual no podemos quedarnos en la literalidad de ellas.

Tradicionalmente durante el Seder de Pascua, nuestros hermanos de Yahudáh, acostumbran a beber cuatro copas de vino durante la cena, las cuales representan estas cuatro etapas; si bien esta práctica no es mandatoria por la Toráh, resulta ser un procedimiento de tipo didáctico, para remarcar y festejar cada uno de los pasos.

Cuando las penas duelen…

Ante los intentos fallidos de Moshé, las cosas se pusieron realmente difíciles, lo cual llevó al pueblo a cerrar sus oídos y perder toda esperanza:

Así habló Moshé a los hijos de Israel, pero a causa de la impaciencia de espíritu y la dura esclavitud, no escucharon a Moshé. Exodo 6.9

Es natural que los seres humanos, cedamos ante la aflicción. Somos en gran manera frágiles, y el cambio de circunstancias que hacen más incómoda nuestra vida, puede conducirnos a condiciones de depresión y de pérdida de esperanza, sobre todo cuando no tenemos el control de las cosas alrededor nuestro. Imaginémonos un poco la situación. El pueblo estaba trabajando en amargura, bajo la crueldad de sus opresores; llega alguien que dice ser enviado para traer liberación, pero no bien la persona se mueve a hacer algo, ¡las condiciones empeoran! No pensaríamos nosotros también: “¡Estábamos “menos peor” antes! (por decirlo de manera coloquial), ¿y ahora qué?” Seguramente, fueron muy pocos los que mantuvieron su confianza en las promesas de Yehováh y en las palabras de Moshé; y algo similar sucederá en los tiempos del fin: Seremos muy pocos quienes mantendremos firmes la fe en la Palabra de Yehováh. Quiera Él, que tú y yo estemos en ese remanente.

Un hombre torpe para hablar

El verso 12 de este capítulo 6 nos deja percibir a un Moshé evasivo y pesimista. Sin embargo Yehováh se mantiene soportándolo y proveyéndole lo que necesita para llevar a cabo su misión. Esta vez Moshé argumenta que es torpe de labios. Ahora bien, esto parece contradictorio porque a lo largo de toda la Toráh vemos a un Moshé que habla con fluidez y que comunica muchas verdades al pueblo. Por otro lado, Esteban el primer mártir, cuando hace referencia a Moshé en su discurso antes de morir (Hechos 7.22), afirma que éste, era poderoso en hechos ¡y en palabras! Entonces… ¿cómo entender esto?

La explicación que dan algunos de los hermanos de Yahudáh, es que muy probablemente el problema de Moshé no era físico; quizás él estaba haciendo referencia más bien a la incapacidad de comunicar mensajes, que por su origen espiritual y su contenido, resultaban complejos para expresar por medio de la lengua humana. ¿Acaso no hemos experimentado esto nosotros al tratar de comunicar algo de la esfera eterna, con palabras limitadas como las que usamos cada día? ¿No nos vemos un poco frustrados cuando tratamos de motivar a alguien a andar por este Camino de la Toráh? Las palabras se nos quedan cortas; a eso probablemente se refería Moshé.

A continuación, el pasaje nos da una genealogía fragmentada, en los versos 6:14-27, porque solo nos habla los descendientes de Reuben, Shimón y Levi, mostrando que el propósito era simplemente dar a conocer el linaje de Moshé y Aharón. Muy probablemente esta parte fue insertada tardíamente en el libro con ese propósito, pero este detalle no lo invalida en manera alguna. Lo que nos hace pensar de esa manera es la similitud de los versos 13 y 28, mostrando que el autor estaba retomando el tema que dejó antes de insertar la genealogía. 

Así mismo mirando atentamente esta genealogía llegamos a la conclusión de que el tiempo de estadía del pueblo en Mitsráyim no fue de 400 años, lo cual ya hemos discutido en otras porciones, y de lo que nos ocuparemos más tarde en más detalle.

El endurecimiento del corazón de Paroh

Una lectura superficial pareciera darnos a entender que Yehováh caprichosamente “endureció” en corazón del Paroh, dando a entender que este no tenía otra opción y sugiriendo así que Yehováh no le dio realmente oportunidad para cambiar su actitud.

Lo primero que necesitamos entender, es que cuando las Escrituras hablan del “corazón” no se refieren a la parte sentimental o emocional del hombre; así las cosas, tendríamos entonces que la expresión: “duro de mente” nos ayudaría un poco más a entender la situación real. ¿Hemos conocido gente dura de mente? Seguramente; la definimos con otra palabra: ¡TERCO!

La Toráh utiliza tres diferentes verbos, todo los cuales han sido traducidos como: Endurecer el corazón; y ahí está la confusión. Veamos:

  1.  Paroh fue endurecido: jazak – חזק, significando que él resolvió mantener su criterio.
  2. El corazón (la mente) de Paroh fue hecho “pesado”: kaved – כבד. En este caso hablamos de un “sordo intelectual”; alguien que ante los argumentos que se le presentan, no los escucha sino que está pensando en cómo defenderse de ellos. Esto significa que al Paroh se le hizo difícil moverse, o cambiar su parecer, o que fue estorbado para hacerlo. Pensemos en qué le impedía cambiar… ¿su posición de dios ante su pueblo? ¿su fama? ¿la influencia de su esposa?
  3.  El corazón (la mente) del Paroh fue hecho difícil, es decir inflexible: kashah – קשה. Esto nos habla de una persona que ha decidido no cooperar en absoluto. Ya ni siquiera escucha argumentos. Es alguien que ante las evidencias más convincentes, mantiene su posición contradictoria. Recordemos que llegó el momento, más adelante, cuando su propio pueblo le dijo: “¡Déjalos ir; estamos arruinados!” Pero Paroh no prestó atención.
Es pues evidente que el problema del Paroh fue más de razonamiento que de sentimientos. Había mucho en juego y no podía consentir en que Otro dios diferente de él tuviera el control. Podemos entender así, que lo que Yehováh anunció a Moshé era algo que Él sabía de antemano que iba a suceder; después de todo Yehováh está afuera del tiempo y conoce lo que hay en el corazón (la mente) de los hombres. Fue el propio Paroh quien aferrado a su posición, a su orgullo, a su  poder y a su arrogancia, “endureció su corazón – mente”, dando oportunidad para que Yehováh mostrara Su poder a favor su pueblo. Yehováh, pues lo único que hizo, fue sacar a la luz lo que había dentro del Paroh.
 
Cerca de 18 veces aparece la expresión “endurecer” en estos pasajes; en la mayoría de ellos, el endurecimiento sucede como resultado de las respuestas y actitudes del Paroh y en otras, como resultado de acciones de Yehováh.

Déjanos tu comentario