Ten Commandments Tablets

Deuteronomio 3:23 – 7:11 | Va’etjanan

Parashá Anual

Nombre de la Parashá: Va’etjanan = Supliqué

Lecturas Complementarias: Isaías 40:1-26

El Tema más importante

La porción de hoy comienza con el recuerdo triste de Moshé respecto a la prohibición que le impidió entrar a la tierra prometida. Debió ser frustrante, puesto que su misión original había sido sacar al pueblo para llevarlo a esa tierra que fluía leche y miel, y a causa de su propia desobediencia no pudo lograrlo. Recordemos que no fue “un detalle sin importancia” el de golpear la roca en vez de solamente hablarle. Para mayor comprensión de este punto, puedes revisar la reflexión sobre la porción correspondiente haciendo click aquí.

Con el capítulo 4, comienza uno de los temas más controversiales, por cuanto Yehováh declara la trascendencia de la obediencia en nuestro vivir diario, con sus correspondientes consecuencias.

Ahora pues, oye Yisrael los estatutos y decretos que os enseño, a fin de observarlos, para que viváis y entréis a tomar posesión de la tierra que Yehováh, el ‘Elohim de vuestros padres, os da.  Deuteronomio 4:1

Deténte un momento para pensar: ¿Cuál es el propósito de las leyes y reglamentos?

……..

El verso 4.2 es de suma importancia; no hay suficientes palabras para enfatizar su seriedad:

Nada añadiréis a la palabra que Yo os mando ni de ella quitaréis, para que guardéis los mandamientos de Yehováh vuestro Elohim que yo os ordeno.

¿Por qué dio Yehováh  este mandamiento a Yisrael?  Piensa un poco… ¿Acaso Yehováh se molestaría en establecer Mandamientos que luego habría de modificar o de abolir?  ¿Qué sentido tendría esto?

Por ejemplo: ¿Desde un principio las relaciones homosexuales han estado prohibidas; pero ¿es posible que luego de unos años, Él haya cambiado de parecer y las haya declarado lícitas? Si fuera así entonces: ¿Hasta cuándo asesinar, robar, secuestrar, etc. es malo? ¿Algún día tales acciones dejarán de serlo?

¿Acaso Yehováh ha “evolucionado” para adaptar su carácter y su Toráh a las deseos pecaminosos de esta raza caída?

Yehováh, como autoridad Suprema en el Universo, establece una Constitución por la cual sus criaturas han de vivir en Su Reino y por la cual Él las va a gobernar. Los Mandamientos, decretos, estatutos, ordenanzas, memorias, instrucciones, testimonios y demás entregados por Yehováh, son de validez eterna, por cuanto expresan Su carácter inmutable. Por eso no pueden perder vigencia. Es la razón por la cual Yeshúa expresó que NO había venido a abolir la Toráh sino a cumplirla (Mateo 5:17).

Aclaremos: Esta expresión: cumplirla; no significa que una vez obedecida por él, perdería su vigencia y no estaría más en vigor, sino que Él era el único que la iba a obedecer perfectamente, sirviéndonos a la vez como un modelo, tal y como lo hizo. Para mayor claridad de este argumento, te invito a ver el video siguiente.

Observa con atención los versos 4:5-8 y trata de descubrir el propósito de nuestro Padre Yehováh al entregarle esta Toráh a Yisrael.

A partir del verso 4:15, Yehováh hace una seria advertencia contra la idolatría: Puesto que el pueblo solo escuchó una voz y no vieron imagen alguna, no deben procurar hacer una, porque precisamente eso es lo que hacen los pueblos paganos. Tampoco los astros celestes deben ser considerados como dioses ante los cuales inclinarse ni servirles; cosa que dirás no sucede hoy; sin embargo basta solo con hojear  cualquier diario de noticias o prestar atención los noticieros de la TV y hallarás un horóscopo o a alguien hablando acerca de los números de la suerte para el día, o de momentos favorables para hacer relaciones o negocios según los astros dominantes; y la gente que se dice “seguidora de Jesús” está atenta a todo esto para tomar sus decisiones.

Yendo un poco más allá en la mayoría de hogares cristianos e iglesias hallaremos cruces en representación del Mesías, a pesar de que éste fue un instrumento de tortura y maldición usado por los romanos en representación del dios Mitra o Sol. El uso de la cruz es una forma de adoración! Piénsalo. Mira alrededor tuyo y observa cuántas personas usan la cruz como un amuleto de protección, o como un símbolo de poder contra las tinieblas, o simplemente como una inspiración para sus oraciones. Así es que los seres humanos buscamos figuras o símbolos visibles y palpables que nos motiven a la espiritualidad, pero Yehováh nos advierte que nada de eso es correcto, porque terminaremos descarriados y esclavizados como los pueblos que practican la idolatría.

Entiende pues, hoy y ten presente que solamente Yehováh es tu ha’Elohim arriba en el cielo y abajo en la tierra; no hay ningún otro. Observa sus leyes y sus mandamientos, que yo te ordeno hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, para que permanezcas mucho tiempo en la tierra que Yehováh tu Elohim te asigna para siempre.  Deut 4.9-40

El Segundo Discurso de Moshé

En el verso 4.44 Moshé inicia su segundo discurso, que concluirá en el capítulo 26. Enumerando de nuevo los Diez Mandamientos les motiva a estudiarlos y observarlos fielmente.

No olvidemos que estos Mandamientos fueron dados directamente por Yehováh a todo Yisrael, cuando se manifestó dejando escuchar su voz desde la cima del monte Sinay, por lo cual el pueblo estaba atemorizado y sorprendido de no haber muerto durante esa terrible experiencia.

El verso 6:18 nos recuerda que “para que nos vaya bien”, es requisito no negociable hacer lo recto y lo bueno, según lo determina Yehováh, y no según nuestra opinión.

Los versos 6:20-25 nos dan las pautas para educar a las nuevas generaciones. Los hijos preguntarán en algún momento: por qué hacemos lo que nos ven hacer; entonces será la oportunidad para inculcar en ellos las Palabras de Yehováh. Pero si no nos ven, no habrá preguntas y no habrá oportunidad de enseñarles la Verdad.

Somos un Pueblo Apartado

El capítulo 7:1-11 explica por qué es necesario exterminar a los cananeos. Yisrael es una nación apartada para Yehováh y no puede exponerse a contaminación, lo cual fácilmente sucederá si emparenta con los otros pueblos cuyas costumbres y estilo de vida son abominables ante Yehováh. Su plan es que del linaje de Yisrael salga el Libertador, el Mesías que habrá de derrotar de una vez por todas el imperio de las tinieblas. Pero si Yisrael se contamina, entonces no habrá esperanza de rescate y todo estará perdido.

Aplicación Práctica

Hemos aprendido que Yisrael es una nación “apartada” y ahora nosotros hemos sido injertados en ella, por lo cual somos apartados también.

¿Apartados de qué? Del mundo y sus sistemas. De la misma manera que Yehováh necesitaba que Yisrael se mantuviera sin contaminación para poder enviar al Mesías a través de su linaje, ahora para poder llevar a cabo su plan para el fin de los tiempos, Yehováh requiere que haya hijos suyos capaces de mantenerse ‘apartados y sin contaminación’, hijos que adoptan como su estándar de vida, el mismo que hay establecido en su Reino, es decir su Toráh revelada.

Nosotros hemos de juzgar a los ángeles. Pero no podremos hacerlo si mantenemos una actitud rebelde de desobediencia a sus instrucciones. Ningún argumento cuenta: si hemos de ser útiles en Su plan, hemos de vivir en obediencia a Su Palabra sin reparos. 


One Response

Déjanos tu comentario