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Bemidbar (Números) 23:1 – 25:9 | Bilam

Nombre de la Parashá: Bilam
Lecturas Complementarias: Isaías 49:23-26 | Juan 10:27-30

Nuestra porción, inicia con con las instrucciones de Bilam de construir altares para llevar a cabo “sus procedimientos” en busca de entrar en contacto con Yehováh:

“Y Bilam (Balaam) dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares, y prepárame aquí siete toros y siete carneros. Y Balac hizo como Bilam le habló. Y Balac y Bilam ofrecieron un toro y un carnero en cada altar. Entonces Bilam dijo a Balac: colócate junto a tu holocausto mientras yo voy. Quizá Yehováh me venga al encuentro. La palabra que me muestre, te la declararé. Y se fue a un monte descubierto.” (Números 23:1–3, BTX)

Pero… ¿dónde sucedía todo esto? Lógicamente, en los “lugares altos” donde normalmente tanto los moabitas como los madianitas rendían culto a Kemos una de sus deidades a la que también ofrecían sacrificios humanos. (1Reyes 11:7) y a Baal Peor que era más una deidad local de los primeros.

Bilam pues prepara los siete altares y cuando Yehováh se le manifiesta, le hace énfasis en los sacrificios que le ha presentado. Después de todo este Dios estaba enojado con él y casi le quita la vida el día anterior. Pero este “soborno” no funcionó; Bilam recibió un mensaje que resultó siendo la primera bendición pronunciada por él para Yisrael.

Conforme leemos toda la porción, observaremos cómo Bilam trató de maldecir a Yisrael varias veces, pero en su lugar, salieron palabras de bendición. Podemos notar cierta similitud entre las palabras con las que Yehováh bendijo a Avraham y estos oráculos de Bilam:

Como dato curioso, existen algunos paralelos entre las vidas de Avraham y Bilam.  Por ejemplo:

  • Ambos tenían la capacidad de interactuar con Yehováh

  • Cuando Avraham, obedeciendo a Yehováh, salió para sacrificar a Yitsjak, preparó su asno y dos sirvientes fueron con él. De manera similar, Bilam cuando salió hacia Balak, preparó su asno y llevó dos siervos con él.

  • Un ángel detuvo a Avraham de sacrificar a Yitsjak; un ángel detuvo a Bilam de hacer lo indebido y le advirtió de corregir su camino.

  • Las bendiciones recibidas por Avraham, son las mismas que Bilam termina confirmando a Yisrael.

Esto nos permite ver que los designios de nuestro Padre Yehováh son inalterables. Las mismas promesas dadas a su siervo y amigo Avraham, seguían vigentes cientos de años después, y podemos estar seguros de que esta situación no ha cambiado hasta nuestros días. Las bendiciones de nuestro Padre, permanecen hoy para nosotros, lo cual se hace evidente al haber sido despertados por Él mismo, a nuestra identidad.

Todos los oráculos pronunciados por Bilam aparecen como versos poéticos cuyo estilo lamentablemente se pierde con las traducciones. Solo versiones como la Biblia de las Américas y la Biblia de Jerusalén las registran así. Por lo cual sugerimos su lectura atenta en esas versiones de ser posible.

Bilam el brujo

El verso uno del capítulo veinticuatro, nos revela que realmente Bilam practicaba la artes ocultas. Por medio de encantamientos, agüeros, adivinación y quien sabe qué más métodos, él pretendía “llamar” a Yehováh para cumplir sus propósitos. Cuando ofreció sacrificios, no lo hizo sobre la base de adorar al Creador, sino a manera de negociar con Él, pues su corazón estaba seducido por las riquezas que podría obtener de Balak.

Un rey frustrado

Ante la negativa de Bilam de llevar a cabo el propósito por el cual lo había contratado Balak, este se enojó y lo despachó de regreso a su casa, porque se quejó reprochándole:  Pues si no los vas a maldecir, ¡tampoco los bendigas!

Entonces Bilam procedió a pronunciar una profecías contra Moab y Edom a la vez que hizo mención de la estrella de Yisrael que anuncia el reinado del Mesías.

La Estrategia de Bilam

El texto no lo relata, pero es evidente que Bilam atraído por las promesas de Balak, ideó una plan para hacer que Yisrael fuera reprobado por Yehováh; pues en vista de que no podía maldecirlo, lo mejor sería tentar al pueblo que decidiera irse en pos de otros dioses; así estaría desprotegido automáticamente.

Tres pasajes del Brith Jadashá (Nuevo Testamento) nos revelan que había en el corazón de Bilam:

  • “…abandonando el camino recto, se extraviaron siguiendo el camino de Bilam (el de Bosor), quien amó el pago de la injusticia,” (2 Pedro 2:15, BTX)
  • “¡Ay de ellos! Porque siguieron el camino de Caín, por lucro se lanzaron al error de Bilam, y perecieron en la rebelión de Coré.” (Judas 11, BTX)
  • “Pero tengo unas pocas cosas contra ti, porque tienes ahí a los que sostienen la doctrina de Bilam, quien enseñaba a Balak a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer lo sacrificado a los ídolos, y a fornicar;” (Apocalipsis 2:14, BTX)

En particular el último verso, nos muestra que lo sucedido en Números 25:1-9 fue obra de Bilam.

Podemos aprender entonces, que los propósitos del oponente, no tienen que ver tanto con que los demonios nos ataquen, sino con que nosotros abandonemos la senda de la Toráh; porque entonces al igual que les sucedió a nuestra padres, quedaremos por fuera de la protección de Yehováh y tendremos que enfrentar su justo juicio.

El final de Bilam se nos relata en Josué:

“Todas las ciudades de la llanura, y el reino entero de Sehón, rey del amorreo, que había reinado en Hesbón, al cual Moisés había derrotado, así como los príncipes de Madián: Evi, Requem, Sur, Hur y Reba, caudillos de Sehón, moradores de aquella tierra. Entre los que mataron los hijos de Israel, mataron a filo de cuchillo a Bilam, el adivino, hijo de Beor.” (Josué 13:22, BTX)

 

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